Fundas protectoras contra la intemperie
Diseño magistral
Tecnología patentadaCalidad certificada
Certificada y resistente a la intemperieÉtica sostenible
Materiales naturalesEntrega premium
Desde stock en EuropaGarantía sin preocupaciones
Garantía de 2 añosServicio y pago seguro
Pago flexibleFundas protectoras para chimeneas y muebles de hormigón
Una funda protectora es el seguro más barato para un mueble de exterior: mantiene la lluvia, las hojas y los excrementos de aves lejos de la superficie e impide que la humedad penetre en la zona del quemador o en el sellado durante el invierno. Si su chimenea o sus muebles de hormigón se quedan fuera todo el año, una funda prolonga de forma notable su vida útil.
Las fundas están cortadas a medida para cada modelo, fabricadas con tejido resistente a la intemperie y transpirable, y fijadas con cordón de ajuste para que no se muevan ni con viento.
Por qué cubrir es más que una cuestión de limpieza
El hormigón resiste la intemperie, pero no es indestructible. Si el agua se estanca de forma continuada sobre la superficie o penetra en juntas y bordes de sellado, en invierno pueden producirse daños por helada, y en verano la humedad estancada junto con las hojas deja coloraciones difíciles de quitar. Una funda evita precisamente esa situación: el material permanece seco, el sellado dura más y al inicio de temporada basta un repaso con un paño en lugar de una limpieza a fondo. En chimeneas de gas protege además el conjunto del quemador y el encendido.
Qué debe cumplir una funda
- Corte ajustado – una funda demasiado grande golpea con el viento; una demasiado pequeña deja pasar el agua.
- Tejido transpirable en lugar de plástico – la única forma de que salga la humedad y no se forme condensación.
- Cordón o bajo elástico – para que la funda se mantenga en su sitio con las rachas.
- Desmontable y plegable – se guarda sin ocupar espacio al empezar la temporada.
